El árbol de cacao es una planta que necesita de sombra para que el desarrollo de sus frutos sea óptimo. Entre las múltiples exigencias climáticas que se requieren para una excelente cosecha encontramos la temperatura, agua, viento, sombra, suelo, radiación solar, humedad, entre otras.
La tolerancia del cacao a las temperaturas bajas es casi nula, siendo su límite medio anual los 21ªC y las temperaturas demasiado altas pueden provocar alteraciones en los cultivos. Debemos entender que la temperatura es la que va a definir la formación de las flores, para que esta sea abundante debe bordear los 25ªC , esto logrará que las mazorcas crezcan en la estación esperada con el calibre requerido. Es importante recordar que temperaturas inferiores a 22ªC podrían afectar la cosecha demorando la misma.
Se debe tomar en cuenta las variaciones de temperatura que existen en el día y la noche, así como el grado de humedad al momento de elegir sembrar cacao, ya que el porcentaje de humedad requerido es del 80%, el escenario temido es aquel en donde se bordea el 85% de humedad que por lo general se dan en los periodos de lluvia o frío cuando pueden aparecer enfermedades tales como la monilla y la enfermedad de la mazorca negra.
Si en el sector donde se realiza la siembra del cacao se generan temporadas de vientos fuertes se deberá establecer barreras rompevientos con árboles frondosos con el fin de evitar la caída de hojas en el cultivo.
